Un producto abrasivo estable comienza con un proceso de producción controlado. Zhongxing Metal gestiona cada paso clave, desde la inspección de la materia prima hasta el embalaje del producto terminado.
Selección de materia prima
Seleccionamos chatarra de acero, materiales de aleación y alambre de acero de alta calidad según los requisitos del producto. Las materias primas se inspeccionan antes de la producción para garantizar una composición química estable y un buen rendimiento del producto final.
Fusión y atomización
Para la producción de granalla de acero, las materias primas se funden en hornos de inducción de media frecuencia y se les da forma mediante atomización centrífuga. Este proceso ayuda a conseguir una mejor forma de partícula y una estructura interna estable.
Cribado y clasificación
Tras la formación inicial, las partículas abrasivas se someten a separación por aire, selección de forma, eliminación de óxido y cribado en varias etapas. Esto ayuda a controlar la distribución del tamaño de las partículas y a eliminar las que no cumplen con los requisitos.
Tratamiento térmico
El temple y el revenido son procesos clave para controlar la dureza, la tenacidad y la vida útil. Un tratamiento térmico adecuado ayuda a mejorar la resistencia al impacto y a reducir la rotura prematura durante los ciclos de granallado repetidos.
Trituración y clasificación por tamaño de granalla de acero
La granalla de acero se produce mediante trituración controlada y granulometría fina. Se dispone de diferentes rangos de dureza para satisfacer diversas necesidades de preparación de superficies, eliminación de óxido y desincrustación.
Procesamiento de alambre cortado
La granalla de alambre cortado se produce cortando alambre de acero o acero inoxidable de alta calidad en partículas uniformes. Según los requisitos del cliente, las partículas se pueden usar tal como se cortan o se les puede dar forma redondeada.
Embalaje y almacenamiento
Los productos terminados se envasan con opciones de embalaje flexible según las necesidades del cliente. Un almacenamiento y embalaje adecuados ayudan a proteger la calidad del producto durante el transporte y la manipulación en el almacén.